


Los elementos estrella de la decoración de las casas de nuestras abuelas pueden ser recuperados del 'baúl de los recuerdos' para complementar unas paredes empapeladas con tonos pertenecientes a la gama de los lilas y rosas. Los empapelados vuelven con fuerza, las moquetas, las cortinas de abalorios y pedrería, así como los sillones y sillas ergonómicos. El vidrio, las alfombras de pelo largo y colchas también se revitalizan, sobre todo con colores fuertes y motivos geométricos.
Una de las soluciones más habituales es combinar el mobiliario actual con elementos decorativos de los sesenta y setenta: lámparas, ropa de hogar, cuadros, ilustraciones, ceniceros, vajillas, cojines... incluso neveras o televisores retro. Decorar nuestro hogar con este estilo no sólo es innovador y sorprendente, además permite dar rienda suelta a nuestra creatividad. En cuanto a la distribución de las estancias, se requieren salones amplios con cocinas integradas y separadas por una barra. Evitaremos puertas tradicionales, recurriendo a cortinas de cuentas, de tela o puertas correderas.






